Oficios y artesanías

Los metales en la artesanía

Desde la Edad del Hierro el hombre ha utilizado los metales para la elaboración de diferentes objetos y utensilios.

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Descripción

Desde la Edad del Hierro el hombre ha utilizado los metales para la elaboración de diferentes objetos y utensilios. Sus características ofrecen numerosas ventajas por su resistencia y las posibilidades que presenta para su trabajo. Desde antiguo ha sido un sector dinámico y han sido muchas las mejoras que se han ido introduciendo en los procesos de fabricación y en el tratamiento de los materiales, continuándose en la actualidad con esta línea de innovación tecnológica, tanto en la artesanía como en la gran industria. La artesanía del hierro y de otros metales es una profesión que requiere pues tanto habilidades manuales como amplios conocimientos técnicos.

En la actualidad seguimos utilizando metales y especialmente el hierro, para muchas aplicaciones. Muchos de los trabajos continúan realizándose por maestros artesanos que dominan diferentes técnicas. Rara es la localidad que no cuente con un herrero que trabaje en la realización o reparación de diferentes piezas: aperos agrícolas, materiales para la construcción, herramientas, mobiliario o piezas diseñadas para resolver algún problema concreto al que el artesano aporta, no solo su habilidad en el trabajo con el material, sino también ingenio y creatividad para aportar la solución adecuada. Sigue siendo un oficio imprescindible y muy presente en los espacios rurales.

Podemos decir que la artesanía con metales está plenamente vigente en la actualidad. Pero hay que destacar igualmente que algunos oficios destinados a la fabricación de elementos concretos y que requieren un alto grado de especialización han ido desapareciendo en la medida que sus producciones son menos demandadas por la aparición de nuevas soluciones, la industrialización de los procesos o por la disminución de los sectores que necesitaban estos utensilios.

Sería imposible citar a todos los artesanos, herreros y forjadores, que en la actualidad mantienen su actividad, pero vamos a hacer una especial mención a algunos oficios especializados que por su singularidad, merecen una especial mención y que podemos encontrar en nuestro caminar por la Ruta Jacobea.

Cencerreros

En el norte de Extremadura, en la localidad de Montehermoso, podemos encontrar uno de los últimos artesanos dedicados a la fabricación de cencerros para el ganado. Una empresa con una larguísima tradición familiar que comienza a principios del siglo XVIII con unos conocimientos que han ido pasando de padres a hijos hasta el día de hoy. Además de la fabricación del propio cencerro, el taller elabora collares y badajos.

Los cencerros son utilizados por los ganaderos como señalización sonora de sus rebaños, lo que permite poder localizarlos tanto en grupos como a ejemplares sueltos. Son elementos muy valorados y pastores y ganaderos los cuidan y conservan, siendo frecuente que pasen de generación en generación.

Existen muchos tipos de cencerros, tanto para vacuno, como para ganado lanar o caballar. Tienen tamaños y sonidos diferentes. En ocasiones se destinan a un uso concreto como las grandes zumbas que llevan los mansos que guían los rebaños. Otras veces la elección viene condicionada por el gusto del pastor que busca conseguir un sonido singular de su rebaño. Cada tipo tienen su propio nombre y es frecuente que existan algunas diferencias regionales en estas denominaciones. Como ejemplos de estos evocadores nombres podemos citar a modo de ejemplo el ya citado zumbo, cañón, piqueta, puchero, mediano, navarro, chagarro, campanillo, chacla,…

Para elaborar los cencerros, el artesano comienza por recortar la chapa ayudándose de unas plantillas que tiene previamente definidas para cada tipo de cencerro. A continuación, y mediante golpes precisos de martillo sobre un pequeño yunque va dando una forma acanalada la pieza; es lo que se denomina hacer la teja, ya que el resultado final alcanza una forma muy parecida a éstas.

A continuación, se pasa a calentar la pieza al fuego, labor que facilita la tarea de dar la forma al cencerro, ya que el material se vuelve más dúctil. Alcanzada la temperatura apropiada y de nuevo con la ayuda de un martillo, el artesano modela el metal hasta alcanzar la forma deseada. Ahora se procede a lo que se denomina desabollado. De nuevo con la ayuda de un yunque y un martillo, se irá golpeando el cencerro para alisarlo e igualarlo; al finalizar esta labor el cencerro habrá conseguido ya una correcta sonoridad además de haber alcanzado ya su forma final

Finalizada esta tarea, se perfora la parte superior para colocar la pieza que sujetará el badajo y se le coloca el asa que será posteriormente soldada. Se colocan a continuación una piezas metálicas con la aleación deseada sobre el cencerro y este conjunto se envuelve en barro. Esta pieza se mete en el horno, donde los trozos de metal introducidos se fundirán y se repartirán por la superficie del cencerro. Una vez enfriado, se rompe el barro y ya tendremos el cencerro prácticamente terminado. Solo quedaría ajustar ligeramente el sonido a gusto del artesano mediante algunos golpes de martillo. Una vez finalizado el cencerro se le coloca el badajo unido a la pieza mediante una tira de cuero que se fija a la argolla colocada anteriormente. La pieza ya esta lista para su uso.

Fabricación de Navajas

En el concejo de Taramundi (Asturias) se conserva la de elaboración de navajas y cuchillos artesanos, un oficio fuertemente arraigado en la zona. La calidad de estas piezas ha dado una gran proyección a esta localidad, habiendo alcanzado un gran reconocimiento y una justa fama por la bondad de los materiales que salen de sus talleres. Aunque ligeramente retirado de la Ruta del Norte, la visita a estas cuchillerías bien merece el pequeño desplazamiento.

El proceso de fabricación se realiza enteramente en estos talleres siguiendo las técnicas más tradicionales. En primer lugar, se elabora la hoja de la navaja empezando por su forjado. Para ellos se introduce una tira de hierro del ancho de la navaja al fuego de la fragua. Una vez puesto al rojo el metal, se procede a ir golpeándolo hasta darle la forma que desee el artesano, empezando por la punta. Dada ya la forma, se corta la parte trabajada del resto de la tira de material.

Finalizada la hoja se procede a elaborar el mango. Suelen ser de madera de brezo o de de boj. Para ello, una vez seleccionado el trozo de madera se procede a ir dándole forma con una afilada cuchilla y una lima. Una vez alcanzada la forma deseada, se le da un corte en la parte central que servirá de espacio para cerrar la navaja.

A continuación, se elaboraba la anilla, también de metal. Se corta un pequeño trozo que se colocará sobre el propio mango golpeando cuidadosamente hasta que queda completamente encajado.

Se monta entonces de manera provisional la navaja y se procede a taladrar las tres piezas para poder introducir aquí el vástago, eje que permite abrir y cerrar la navaja. Es el momento de ajustar la navaja para que todas las piezas encajen perfectamente. Hecho esto, se retira el vástago para recuperar la hoja y proceder a su templado.

El templado es un proceso que permite aportar dureza al acero de la hoja y es fundamental para poder conseguir un buen corte de la misma. Para ello se procede a calentar el metal hasta conseguir que alcance el mismo color que las brasas (unos 800 grados), momento en el que se enfría rápidamente introduciéndola en agua fría. Este proceso se puede repetir varias veces, lo que aportará una mayor dureza al acero. Terminado este proceso volvemos a montar la navaja, remachando ahora el eje para que quede ya fijo.

Se pasa después a pulir la hoja y apuntar el filo en la muela. Ya solo queda afilar la navaja, una tarea delicada que necesita de experiencia y un poco de paciencia, pero que será definitiva para que nuestra herramienta sea eficaz. En algunas ocasiones los mangos de estas navajas están bellamente decorados con motivos tradicionales.

Se ha realizado una importante labor para conservar esta artesanía mediante el impulso de talleres de formación que han permitido la incorporación de nuevos artesanos. Del mismo modo, el prestigio del producto y su reconocimiento por el mercado ha jugado un papel en la preservación de esta artesanía.

Forja artística

Forjar es “dar la primera forma con el martillo a cualquier pieza de metal” (DRAE). Nos referimos a aquellos trabajos que moldean el metal para fabricar piezas sin duda con un uso práctico, pero también con una estética y un componente artístico nacido de la creatividad del artesano.

Piezas únicas y bellamente decoradas cuyas formas se obtienen mediante el golpeado del metal hasta alcanzar la forma deseada con la ayuda de fragua, yunque y martillo y basada en la maestría y precisión del buen hacer del artesano.

Un buen número de estas piezas se destinan a la arquitectura, en especial verjas, rejería de ventanas, balcones, barandillas, escaleras,,… que aportan a los edificios, además de un toque estético, una fuerte personalidad. Es, por ejemplo, una de las especialidades de la foja Arbizu en Navarra.

En otras ocasiones los artesanos se especializan en algunas piezas concretas. Podemos citar el caso de la cerrajería Cerri en Riolobos (Cáceres) que, además de realizar otro tipo de trabajos artísticos, ha orientado su producción a la fabricación de veletas y cuyas piezas podemos encontrar en muchos tejados de España y Europa.

De los talleres de forja artística salen también numerosas piezas de mobiliario realizadas en hierro como mesas, sillas, atriles, rotulación, objetos de decoración o lámparas, en muchas ocasiones con atrevidos diseños y bellas decoraciones como en el caso de la forja Ayegui (Navarra) o Solex en Alagón del Río (Cáceres).

Sorprende las formas y figuras que se pueden alcanzar en estas piezas y la habilidad de estos artesanos para modelar el hierro con la ayuda de tan solo unas pocas herramientas y el soporte de su conocimiento, profesionalidad y habilidad manual.

Anexos

Artesanos

FORJA ARTÍSTICA

Forja Ayegui
Forja
Carretera Estella Ayegui, 91
31240 Ayegui. (Navarra)
Telf. 948550573
WEB: https://forjaayegui.dreamhosters.com/ 

Forja artística Arbizu
C/ San Kiriako, 8
Etxauri. (Navarra)
Telf. 948329171

Cerrajería Cerri
C/ Nueva, 150
Riolobos (Cáceres)
Telf. 927453016
Email: info@veletascerri.com
WEB: https://veletascerri.com/

Solex
C/ Ronda del Duero, 1
Alagón del Río (Cáceres)
Telf. 653584912
Email: solex_alagondelrio@hotmail.com
WEB: https://soldadurasextremadura.es/

NAVAJAS DE TARAMUNDI
Se incluyen los talleres que realizan demostraciones de elaboración al público, aunque en la zona se pueden encontrar más talleres dedicados a este oficio.

Pedro C.
Vega de Llan. 33775 Taramundi Asturias.
Telf. 985646827
Email: pedrocondevg@gmail.com

La Cuchillería de Taramundi
Plaza del Calvario s/n
33775 Taramundi. Asturias
Telf. 985646500
Email: info@cuchilleriataramundi.com
WEB: www.cuchilleriataramundi.com

Cuchillería Antonio Diaz
Vega de Llan s/n –
33775 Taramundi. Asturias
Teléfono: 985 64 68 94
Email: antoniodiaznavajas@hotmail.com
WEB: http://www.antoniodiaznavajas.es

Cuchilleria Esquios
Esquios s/n
Esquios. 33775 Taramundi (Asturias)
Tlf. 985.979.640
Email: taramundi@esquios.es
WEB: https://esquios.es/index.php/nuestras-navajas/

Navallas de Taramundi SL
Pardiñs, s/n
33775 Taramundi Asturias
Telf: 985 646 810
Email: info@navallasdetaramundi.com
WEB: https://cqtaramundi.com/

CENCERRERO
Cencerreria Tres Golpes
Ctra Plasenia, 78
Montehermoso. Cáceres
Telf. 927430648
Email: cencerreria_lostresgolpes@hotmail.es
WEB:  https://www.cencerrerialostresgolpes.com/

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